Cómo combatir el contenido redundante al revisar contenidos para web

TL;DR

Revisar contenido redundante exige localizar frases vacías, generalizaciones, argumentos repetidos y adjetivos sin evidencia. El artículo propone investigar, editar con criterio y explicar los cambios para que la pieza responda a su propósito.

  • Por qué importa: Quitar repeticiones libera espacio para datos, ejemplos y explicaciones que sí ayudan a la persona lectora.
  • Cómo funciona: El revisor comprueba qué aporta cada párrafo, contrasta el tema con fuentes y reorganiza los argumentos.
  • En detalle: Una misma idea puede concentrarse en la sección donde responde mejor a la pregunta principal.
  • Punto de atención: Editar no consiste solo en acortar; cada cambio debe conservar precisión, coherencia y el objetivo de la pauta.

En un mercado cada vez más competitivo, es necesario buscar soluciones asertivas, eficaces y acertadas que solucionen los problemas, ¿no es así? Por eso, es fundamental que las experiencias acumuladas demuestren que el inicio de la actividad ayuda en la preparación y la participación de todo lo demás.

Así, es necesario apuntar y escoger aquellas que se adecúan a cada situación – al final, cada caso es un caso distinto.

¿Entendiste algo? ¿Quieres intentar releer la introducción nuevamente? Te aviso: ¡no vas a entender!

Esos párrafos fueron pensados justamente para hablar, hablar y no decir nada. Aun así, ¿están bien escritos? ¡Sí! ¿Pero manejan una idea relevante? ¡No!

Por eso, es necesario prestar atención a la hora de revisar un texto que da la impresión de estar bien adecuado a la pauta. Para ayudarte a revisar textos con esa intención, creamos un contenido con algunos consejos prácticos para entregar un trabajo de calidad. ¿Empezamos?

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1. Identifica pedazos de texto “vacíos”

El primer paso para evitar que textos sin relevancia lleguen al cliente es identificar partes que no agregan nada al contenido. Frases de sentido común, generalizaciones, periodos repletos de adjetivos y textos con muchas preguntas retóricas pueden ser usados en conjunto para extender un contenido sin que llegue a ningún lugar. ¿Quieres algunos ejemplos? Entonces, mira:

  •       Sentido común: “En un mercado cada vez más competitivo, […]”;
  •       Generalizaciones: “Todo el mundo sabe que […]”;
  •       Adjetivos en exceso: “Ese método es objetivo, claro, directo y eficaz.”;
  •       Preguntas retóricas: “Sabes de lo que hablo, ¿no es así?”.

Claro que esas estructuras no están prohibidas, pero deben ser usadas con pertinencia. Y es tu trabajo como revisor evaluar qué es lo que aporta sentido y contenido al texto y qué no lo hace.

2. Haz una investigación sobre el tema abordado

Después de ver que el contenido tiene algunas flaquezas que lo empobrecen, necesitas adaptar esas partes y la única manera de hacerlo es entendiendo qué es relevante y, por lo tanto, debe ser incluido. Por eso, lo ideal es que investigues algunos textos que traten asuntos relacionados al tema.

No te sorprendas si, en medio de tu búsqueda, encuentras opiniones completamente opuestas o datos que contradigan lo que creías saber del tema. A veces, lo que parece obvio termina no siéndolo, y una investigación reciente puede darle otra vuelta de tuerca a esos lugares comunes. Si te animás, sumergirte en fuentes más allá de la primera página de Google rinde frutos inesperados, en especial cuando sentís que el texto no aporta nada nuevo.

Como el trabajo de Revisión es colaborativo, es necesario comprender que el resultado final es la conjunción de las habilidades de todos los involucrados. Así, tú también te vuelves responsable de la calidad del contenido que se entrega al cliente.

3. Recuerda que eres la autoridad sobre el texto

“Tomé un texto para revisar, ¡pero no quiero afectar al redactor! ¿Qué hago?”. ¡Revisa! Y cambia todo lo que encuentres mal y que no esté adecuado a la pauta o a la estrategia del cliente. Los contenidos producidos aquí no son ni deben ser sobre “el autor”. Ellos necesitan responder el propósito descrito en la pauta.

Al convertirte en la autoridad temporal del texto, muchas veces vas a notar detalles que al redactor se le escaparon, probablemente por puro cansancio o porque uno pierde perspectiva después de la tercera lectura. Aceptar ese rol también implica cierto tacto para que la crítica no sea puro bisturí, sino, de vez en cuando, una especie de brújula. El documento ya no es solo “de otro”, así que tu honestidad pesa, pero tampoco pierdas de vista que nadie es infalible (ni vos). Cuanto más práctica, más fácil resulta encontrar ese punto medio entre ser insistente y ayudar de verdad.

A esto le debes dar prioridad a la hora de revisar el contenido, ¿ok? También recuerda que para que el freelancer mejore debes señalarle dónde se está equivocando.

4. Edita el contenido de manera adecuada

¿Percibiste que el redactor tiene buenos argumentos, pero los repitió en todos los subtítulos? ¡Sin problema! Basta con cambiar el texto, retirando los pedazos redundantes que empobrecen el contenido.

Como ya entiendes un poco mejor el asunto que trata el texto, modifícalo para complementar las ideas, retirar frases o reorganizar la conexión de los argumentos – siempre con cuidado.

5. Ofrece retroalimentación

Después de dejar el contenido lo más adecuado es explicar al redactor todas las alteraciones que fueron hechas en el texto. Es en esa etapa que contribuyes con el entrenamiento de los demás freelancers y aumentas la calidad de los trabajos que recibes.

Recuerda anotar todos los porqués para que ninguna alteración quede sin su debida explicación. Con eso, una revisión más laboriosa hoy puede significar una más tranquila mañana.

¡Y listo! Esos fueron algunos consejos para ayudarte en tu trabajo. ¿Te sirvieron? ¿Se te ocurre algún otro? ¡Compártelo en los comentarios!

 

Preguntas frecuentes

¿Cómo decidir si una frase aporta información?

Lee la frase junto con el objetivo de la sección y pregunta qué dato, explicación, ejemplo o consecuencia aporta al argumento. Si solo reformula una idea ya establecida, añade adjetivos sin evidencia o presenta una generalidad, probablemente necesita edición. El artículo recomienda identificar esos fragmentos antes de reescribir, porque así el cambio responde a una necesidad concreta de la pieza.

¿Qué se revisa después de eliminar una repetición?

Comprueba si cada párrafo conserva una función propia y si las transiciones todavía explican la relación entre las ideas. Después revisa las fuentes y la pauta para completar cualquier hueco que haya dejado el corte. El objetivo es que el texto avance con una secuencia clara, sin dejar una afirmación importante aislada ni crear una conclusión que el desarrollo no sostiene.

¿Cómo redactar retroalimentación útil para quien escribió?

Indica qué fragmento cambiaste, por qué no respondía a la pauta y qué tipo de mejora se espera en una próxima entrega. El artículo trata la revisión como trabajo colaborativo y recomienda explicar las alteraciones. Una observación concreta sobre evidencia, enfoque, estructura o repetición es más accionable que una valoración general sobre la calidad del texto.

MM Matt Montenegro

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